sábado, octubre 27

la vida de cada día

Me parece muy interesantes y alentadores los comentarios que ha suscitado el bello relato breve oriental que ha subido Fabiola, asi como el SANÍSIMO grito de desesperacion que ha suscitado en Leonor. Si, sanísimo, Leo, porque -ya sea por la educacion de los niños, por los problemas en el trabajo, por la preocupacion por la familia, o la salud, o las injusticias, o el dolor... o un largo etcetera, a TODOS los seres humanos nos parece muy díficil encontrar la magia y la verdad en esa vida de cada día. Si fuera fácil, evidentemente, todo el mundo lo haría y la frase "encontrar y vivir la verdad en la vida de cada día" no tendría ningún misterio ni trascendencia.

Lo sencillo, desde luego, (lo hemos hecho casi todos) es ir buscando la verdad en libros, en la sabiduria arkana, en las palabras enigmáticas de cualquier maestro o gurú... y al final, ¿que hemos sacado todos de esa búsqueda? Pues -en mi opinión y experiencia- una vuelta de nuevo a casa, a esa vida de cada día en la que parece que ha de hallarse el tesoro escondido. Y yo creo que ese tesoro está en la actitud con la que te levantas cada día, en la forma con la que miras e interpretas cada acontecimiento cotidiano, o en la manera en que envuelves de magia la, por poner un ejemplo, sonrisa del tendero de la tienda de la esquina cuando te da "los buenos dias".

Lo gracioso, es que efectivamente, todo eso está ya dicho por los "maestros" y la sabiduria antigua. El taoismo, el budismo, la psicologia de Jung, la gestalt.. TODOS acaban concluyendo en la importancia y la actitud con la que se vive el aqui y el ahora. Pero son palabras que no deben ni aprenderse, ni estudiarse, ni pensarse... sino que hay que vivirlas. Y ese es nuestro curro.

Podremos algún día vivir, por ejemplo, esta frase de epícteto?

No pidas que las cosas lleguen como tú las deseas, sino deséalas tal como lleguen.

Un besote a todos y perdonad por mi "enrolle". ;-)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Antonio suscribo absolutamente tu idea de que hay que desear lo que sucede y no al contrario. Hace tiempo que yo tambien descubrí que la realidad es cómo percibimos los hechos y no estos en si, que, de alguna manera, la creamos con nuestro talante, con nuestros gestos, con nuestra actitud...Podemos influir en el entorno, en nuestro pequeño entorno, en lo cotidiano y hacer que nuestra vida vaya mejor y, de paso, la de los demas, sin necesidad de grandes empresas ni deseando objetivos inalcanzables. Todo suele ser mucho más sencillo de lo que en ocasiones lo vemos.

Besos y ánimo con lo de Cadiz. Nos veremos allí